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ˇDespertó demasiado tarde!
Fue inútil todo esfuerzo para evitar que un joven guía en las cataratas de Niágara tuviese un trágico fin. Teniendo una tarde libre, remontó el río a una gran distancia de las cataratas y se tendió para dormir la siesta.
Mecido por el movimiento de la corriente, no tardó en dormirse. El creía haber asegurado muy bien su barca en la orilla, pero el movimiento constante de las aguas aflojó los nudos de las cuerdas y la barca, con su inconsciente ocupante, empezó a ser llevada por la corriente hacia la gigantesca caída de agua que alcanza en partes más de 50 metros.
Desde la ribera los espectadores vieron el peligro y se pusieron a gritar con todas sus fuerzas para despertar al dormido, pero todo fue en vano. De repente, la barca fue detenida por una roca que se elevaba formando como un pequeño islote en medio del río. Esperando que esta parada fuese la salvación del joven, los gritos se multiplicaban desde la orilla recomendándole: "ˇSuba a la roca! ˇSuba a la roca!" El continuaba durmiendo sin apercibirse del horrible peligro que le amenazaba.
Muy pronto la corriente hizo desviar la barca, llevándola más lejos en su rápido recorrido hacia el abismo. El desdichado sólo despertó al estruendoso ruido de la gran catarata, pero era demasiado tarde. Nadie podía salvarle ya de la muerte.
ˇQué horrible suerte! ˇDormir en una barca que se desliza hacia la muerte! ˇIr tranquila e inconscientemente a precipitarse en el abismo! Al pensarlo uno tiembla. Y sin embargo, este relato es el reflejo exacto y sorprendente de la indiferencia actual de las almas. Muchos no se dan cuenta del grandísimo peligro a que están expuestas sus almas mientras avanzan tranquilos en el recorrido de su vida hacia la eternidad. Están dormidos en sus pecados, dejándose mecer por la fluctuante marea de los placeres mundanos, sin pensar en el más allá.
Muchos se dejan engañar por un falso sentimiento de seguridad, poniendo su confianza en la honradez de su vida o bien en su religión. Pero, ˇse han dormido en su barca! żEscucharás los gritos de alarma que lanzan los que están en la orilla?
Querido lector, joven o niño, si no gozas aún de la salvación de tu alma por los méritos de Jesucristo, el único Salvador, no descuides el asunto por más tiempo. Que sirvan estas líneas como un grito cariñoso para despertarte a tiempo. Deja hoy su barca, salta sobre la Roca de la Salvación, hoy mismo, antes de ser llevado por la corriente hacia la eternidad de perdición. El Señor Jesús está a la mano para salvarte. Confía tu alma a él.
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Creado el 24/08/02
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