Salomé (#505)

 

Salomé

E. L. Moore

 

Salomé (fortaleza, o paz, prosperidad, seguridad),
esposa de Zebedeo y madre de Jacobo y Juan, dos apóstoles.

 

Probablemente fuera hermana de María la madre de Jesús. Seguramente le había impactado el hecho de que sus dos hijos abandonasen la sociedad pesquera que compartían con su padre Zebedeo con el fin de obedecer un llamado mayor — “Sígueme.” Ella no los estorbó en su obediencia y sacrificio en el servicio para el Maestro. El compañerismo con Jesús, su presencia tranquila y su mansedumbre serían beneficiosas para estos dos “hijos del trueno”, conocidos por su carácter impetuoso y explosivo. También ella había observado que Jesús parecía mostrar un afecto especial por uno de sus hijos, el que se llamaba Juan.

Además pensó que sería conveniente solicitar un lugar especial para sus hijos en el reino (Mateo 20:20,21). Sin embargo, su petición fue hecha fuera de tiempo. El Señor acababa de recordar a sus discípulos de los sufrimientos que Él tendría que soportar, los que culminarían con su muerte en la cruz, seguidos más tarde por su resurrección triunfante. Poco antes, Él había respondido a una pregunta de Pedro, prometiendo a cada uno de sus discípulos un trono en la gloria y premios (Mateo 19:28,29). Era lógico que como madre ella tuviese ambiciones para sus hijos, pero éstas surgieron de motivos egoístas, los que fueron fácilmente detectados por los otros diez discípulos cuando le escucharon decir, “mis dos hijos.”

El Señor respondió con gracia, diciendo que ellos podrían participar con él en sus sufrimientos, pero que sólo el Padre tenía autoridad para otorgar privilegios especiales en el reino por venir. Al fin, Jesús otorgó un privilegio terrenal especial a Juan, oyéndolo Salomé (ver Juan 19:25-27). Ella demostró su devoción al Señor, estando presente junto a la cruz y posteriormente en el lugar del sepulcro (Mateo 27:56, Marcos 15:40 y 16:1).

 

Comparte este artículo: