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913. Preparados y salvados

#913

Toni Martin y Maria Antonia Pulgros se casaron en Mallorca, España y eligieron para su luna de miel la isla paradisíaca de Phi phi en Tailandia. Nunca se imaginaron que su luna de miel tendría un final angustiante y desesperante. Cuentan que estaban por salir, con sus equipajes listos, cuando en tres segundos la habitación quedó convertida en una piscina. Se les alcanzaron las olas gigantescas del tsunami que el 26 de diciembre de 2004 devastó zonas extensas de once países de Asia y África.

La isla fue completamente destruida y se convirtió en tumba de más de trescientas personas. Afortunadamente la pareja logró escapar con vida, cosa que fue la suerte de sólo unos pocos. En entrevista a la prensa dijeron que esa mañana, como habían decidido marcharse, tenían todos sus enseres recogidos.

Así que, cuando el tsunami llegó, ellos no estaban entretenidos en placeres como lo estaban la mayoría que pereció, ni tampoco tenían que prepararse. De otro modo, de seguro hubiesen perecido como los demás.

Ahora estimado lector ¿usted ya está preparado para el acontecimiento más importante de esta vida: la muerte o la venida de Jesucristo? ¿Está seguro de salir aprobado si se encuentra con cualquiera de las dos? La Biblia le advierte: “Prepárate para venir al encuentro de tu Dios”, Amós 4.12. También nos dice: “Todo tiene su tiempo y todo … tiene su hora”, Eclesiastés 3:1.

“Estas palabras son fieles y verdaderas”, Apocalipsis 22.6. Pero usted preguntaría cuál es la verdadera preparación. Muchos se están preparando haciendo buenas obras, otros cumpliendo fielmente con su religión. La Biblia ¿que dice? “Por gracia sois salvos por medio de la fe y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe”, Efesios 2.8,9.

Un hombre preguntó: “¿Qué debo hacer para ser salvo?” Los evangelistas le contestaron nada mas: “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo”, Hechos 16.30,31. Esta es la auténtica preparación.

Y dirá, ¿cuándo me tendré que preparar? “He aquí ahora el día de salvación”, 2 Corintios 6. 2. No se arriesgue, pensando preparándose cuando tenga los juicios encima como los otros en aquella isla; ellos perecieron. Esto sólo puede hacerlo creyendo de corazón en el Señor Jesucristo y haciéndolo ahora mismo, porque luego será demasiado tarde.