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681. ¿Oveja o lobo?

#681

Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis.

Encontrarás esta advertencia de Jesús en el Evangelio según Mateo capítulo 7. El Salvador habló en el párrafo anterior de dos puertas, dos caminos y dos destinos:

Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; y angosto el camino que lleva a la vida y pocos son los que la hallan

La puerta estrecha abre al camino angosto, y éste conduce a la vida. Pocas  personas encuentran esta vía y llegan a este destino. En cambio, es amplia la puerta que abre al camino espacioso. Tiene capacidad para la mayoría, y al efecto “muchos son los que entran”. Lleva uno a la perdición.

Es evidente que según uno escoja aquí, así será su eternidad. Uno va de puerta a camino, y de camino a destino.

Hay lobos rapaces frente a ella, vestidos de oveja. Son falsos predicadores. Animan a uno a quedarse en el camino espacioso. Si pueden lograr que la gente se conforme con la puerta mala, bien. Si no, procuran acomodar la puerta buena a la gente mala.

El apóstol Pablo escribió que uno no debe sorprenderse cuando algunos sean extraviados de “la sincera fidelidad a Cristo”. Advirtió que algunos vendrían predicando “otro Jesús”. “Estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz”.

El apóstol Pedro dijo que introducirían encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató.

Con estos tres testimonios, estamos en condiciones de identificar a los falsos por sus frutos. Ellos quieren extraviar a uno de fidelidad a Cristo y sólo Cristo. Son capaces de negar que solamente Él rescata al pecador de las consecuencias del pecado.

Se visten de sotana, toga, o ropa deportiva, según su dogma. O, de camisa blanca y manga corta con una religión moderna. O, tal vez ostentan cabeza rapada y túnica oriental. Pero lobo es lobo, por mucho cuero de oveja que se eche encima. Si proclaman “otro Jesús”, son falsos.

El “otro Jesús” puede ser una “iglesia madre”, una filosofía, un libertinaje o una esclavitud. En el camino a la perdición los viajeros parecen distintos el uno del otro, pero su destino es uno mismo. “No todo el que me dice, Señor, Señor”, aclaró, “entrará en el reino de los cielos”.

Por nacimiento entraste por aquella puerta ancha, y por práctica transitas aquel camino espacioso. Pero, la puerta estrecha es completamente adecuada para que entres. Es Jesucristo. No un cristo de nicho o cuello, perdido entre santos, ritos y placeres carnales, ni uno de la emoción carismática.

¿Estás encandilado por “otro Jesús?” Busca la puerta que es Aquel que fue entregado por tus iniquidades y resucitado para tu justificación. El que busca, halla. La vida eterna es tuya si la quieres.