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679. ¿Qué es un cristiano según la Biblia?

#679

En la Plaza de Armas de la ciudad de Mulchén, aquí en Chile, conversando con un matrimonio de cierta edad, les pregunté, “Y para ustedes, ¿qué es un cristiano?”

Ambos contestaron enérgicamente, hablando a la misma vez: “Somos todos cristianos. Todos somos hijos de Dios. Hay que hacer la voluntad de Dios no más, yendo a la iglesia, ayudando al prójimo y no haciendo mal a nadie y así seremos buenos cristianos”.

Ante esta vehemente reacción, les dije: “¿Y qué dice la Biblia al respecto?” Lamentablemente no obtuve respuesta.

Este incidente y muchos más confirman la gran ignorancia que existe en cuanto a lo que es un cristiano verdadero. Escribo con el fin de ayudarte, apreciado lector, en la comprensión de tan importante tema. He aquí lo que la Biblia dice:

La Biblia enseña que nadie nace cristiano, y que no todos son hijos de Dios. En Efesios 2:1 a 3 dice el apóstol Pablo a los cristianos en Éfeso: “En otro tiempo … éramos por naturaleza hijos de ira … sin Cristo, sin esperanza y sin Dios en el mundo”. Juan 1:12 dice: “A todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”. También en Juan 3:3 el Señor Jesús dijo: “El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”.

Para todo verdadero cristiano hubo un tiempo cuando estaba lejos de Dios, muerto en delitos y pecados. Pero, escuchando el mensaje del Evangelio, creyó en el Señor Jesucristo como su Salvador personal, con lo cual llegó a ser un hijo de Dios. Un cristiano. Tal como el Señor lo enseñó a Nicodemo, la tal persona nació de nuevo. ¿Has experimentado tú el nuevo nacimiento? ¿Cuando?

 

Veamos en primer lugar lo que no es un cristiano. Decir, “Soy un cristiano”, no es lo mismo que decir, “Soy un ser humano, lo que me distingue de un animal”. No es ser un religioso, perteneciendo a la religión católica, evangélica o cualquier otra.

Nadie llega a ser cristiano por guardar los mandamientos, bautizarse, hacer la primera comunión u otros sacramentos de su iglesia. Nadie llega a ser cristiano por tradición de familia; por antigüedad en la iglesia; por haber ‘nacido en el evangelio’ como dicen algunos; o por creer en Dios desde la niñez.

Un cristiano es:

1. Uno que ha nacido de nuevo

Espero que leas el capítulo 3 del Evangelio según Juan, donde está la historia de Nicodemo y lo que se le dijo en cuanto al nuevo nacimiento.

Nacer de nuevo significa nacer en forma espiritual y por primera vez en la familia de Dios; reconociendo y confesando que desde la entrada en el mundo, por el nacimiento físico, todos estábamos muertos para con Dios, sin poder hacer nada para salvarnos. Pero creyendo en Cristo como el Salvador propio de uno y en su muerte en la cruz, el pecador nace de nuevo, llegando a ser un hijo de Dios, una nueva criatura en Cristo.

2. Una persona salvada

Ser salvo es ser un cristiano verdadero. Y ser salvo significa tener el perdón de todos los pecados y gozar ahora de la vida eterna, habiendo recibido de Dios este regalo gratuito.

“De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre”, Hechos 10:43. “Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe”, Efesios 2:8,9.

3. Un discípulo de Jesucristo

Leyendo del comienzo de la era cristiana y la salvación de muchas almas en Siria, encontramos que “a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía”, Hechos 11:26.

Un discípulo es una persona que, habiendo entregado su vida, tiempo y todo lo que tiene al Señor, le sigue con amor para aprender y obedecer cada día más a su Maestro.

 

Amable lector: ¿eres un cristiano verdadero? ¿eres un cristiano de acuerdo a la Biblia o sólo a tu manera? No conviene equivocarte o engañarte en aquello que tiene trascendencia, no sólo para esta vida, sino que determina el eterno destino de tu alma. Haz un alto y examina bien en qué o en quién estás confiando para llevarte al cielo.

Si eres un cristiano de nombre solamente, entonces con mucha sinceridad y honradez deja de esconderte bajo este título y confiesa a Dios tu verdadera condición, tal como Él te describe: un pecador perdido.

Luego, recibe personalmente, y como único medio para llegar a ser cristiano, la preciosa obra de Cristo en la cruz, donde murió el Justo por los injustos, el Santo por los pecadores, para llevarte a Dios.

“Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu”, 1 Pedro 3:18.

Cree, ahora mismo, este mensaje y llegarás a ser un cristiano verdadero, porque la Biblia dice: “Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo”, Romanos 10:9.