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623. La caminata larga

#623

En 1973 Sebastián Snow decidió caminar las Américas desde Tierra de Fuego al extremo sur hasta el norte de Alaska. Él caminó por año y medio y llegó a Panamá. Perdió treinta kilos y se enfermó en los pies. Fue mordido por un alacrán y por un vampiro, y se llenó de garrapatas.

¡Nada nos sorprende, entonces, saber que ese señor decidió dejar para otra ocasión la caminata hasta Alaska!

Nosotros también estamos yendo de una parte a otra. Nuestro viaje es largo y muy peligroso. Nuestra caminata es esta vida. Queremos llegar al cielo. Los alacranes en el camino son los pecados. El vampiro que nos ataca es el diablo. Las garrapatas son los amigos falsos y los placeres malos. ¿Y dónde vas a terminar tú?

Sebastián dijo que iba a continuar otro día, pero no lo hizo. Tú y yo tampoco sabemos cuándo vamos a terminar nuestro viaje.

Ese señor inglés (1929-2001) era un hombre fuerte y valiente. Una vez navegó solo el río Amazonas en canoa. Cuando estaba por llegar a Panamá, pasó por el Tapón de Darién, una enorme jungla que es tan densa que muy pocas personas excepto los indígenas habían podido penetrar. Pero con todo él no pudo llegar adonde quería.

Hay otra cosa que no te he dicho todavía. Él comenzó mal. “El primer día, en Argentina, pregunté a un hombre que pasaba cuál era el camino a Kaikén. Me dijo que había uno solo y no era donde yo estaba”.

¡Qué cosa! Un viaje tan largo y tan peligroso por delante, y él había comenzado mal. Había un solo camino pero no lo conocía.

Te acuerdas de Mateo 7:13,14: “Ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. Estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”. Jesús estaba diciendo que es fácil ir al infierno y muchos lo hacen. No son tantos los que van al cielo, porque el camino es uno solo y hay que entrar uno a la vez. Y tú sabes que Él dijo en Juan 14:6 acerca de cómo llegar al cielo: “Yo soy el camino”.

Quiero que aprendas otro versículo de tu Biblia; Proverbios 14:12. “Hay camino que al hombre le parece derecho, pero su fin es camino de muerte”. Sebastián comenzó su viaje mal, sufrió mucho y no llegó a donde quería. Para llegar tú al cielo, has comenzado mal, porque todos entramos en este mundo en el camino que no es. Los alacranes del pecado y el vampiro satánico nos atacan a todos. Pero si cambiamos de camino donde estála Cruzdel Calvario, entrando al que es Jesucristo el único Salvador, llegaremos sanos y salvos a donde está Él.

No puedes decir que vas a ir más tarde. Si sigues hacia el espeso Tapón de Darién como estás, las garrapatas van a chupar tus fuerzas y tu fin eterno será muy triste.