«

»

607. ¿Habla Dios el español?

#607

Sobre la faz de la tierra hay como 6000 millones de hombres, mujeres, niños y niñas y 6000 lenguas distintas. Si fuera necesario comunicar un mensaje urgente a todos y cada uno de nosotros mientras vivimos en el mundo, no bastarían los periódicos, radios, televisores, teléfonos, computadoras ni satélites, si acaso pudiesen ponerse de acuerdo personas de 6000 lenguas distintas.

Hay un mensaje que es contado día a día con gran elocuencia a cada persona, no importa de qué familia ni nacionalidad ni lengua. Alcanza a cada uno de los 6000 millones y a todos los que han vivido sobre la faz de la tierra. Tenemos el registro de un hombre que vivía en el mundo hace 3000 años cuya vida cambió por causa de este mensaje. La Biblia guarda las palabras suyas: Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia las obras de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras, ni es oída su voz.

Es un mensaje viejo, pero cada día es nuevo para ti. Es un mensaje muy íntimo de Dios, que un niño puede captar y aun el sordo y el que no sabe leer puede entender claramente. Las cosas invisibles de Dios, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. ¿Acaso podemos decirle a Dios que no hemos entendido? ¿Cómo podemos cada día ver la obra de sus manos sin darle gracias, porque Él es Dios de todas las cosas?

¿Sabes qué hemos hecho los 6000 millones y todos los demás con este mensaje de Dios? Dios miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido, que buscara a Dios. Todos se desviaron, a una se han corrompido; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

Pero el amor de Dios hacia ti no se ha detenido para buscarte. De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Ha dado a su propio Hijo para buscarte. No lo envió al mundo con pompas y trajes reales como se las merece, sino nació en un pesebre. No vino alzando la voz, ni a juzgar al mundo aunque todos merecemos mucho juicio. No vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. Hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.

Sí, se dio a sí mismo en una cruz para rescatarte. ¡Oh, qué mediador para ti!

Uno en la antigüedad dijo acerca del hombre en su pecado: Si tuviese cerca de él algún elocuente mediador muy escogido, que anuncia al hombre su deber; que le diga que Dios tuvo de él misericordia, que lo libró de descender al sepulcro, que halló redención; su carne será más tierna que la del niño, volverá a los días de su juventud, orará a Dios, y Éste le amará, y verá su faz con júbilo; y restaurará al hombre su justicia. Él mira sobre los hombres; y al que dijere: Pequé, y pervertí lo recto, y no me ha aprovechado, Dios redimirá su alma para que no pase al sepulcro, y su vida se verá en luz.

Dios ha mandado a todos los hombres el mensaje de su Hijo Jesucristo y su sacrificio para salvación. Él vuelve a decir: ¿No han oído? Antes bien, por toda la tierra ha salido la voz de ellos, y hasta los fines de la tierra sus palabras. ¿Podemos decirle a Dios que no recibimos su mensaje, no sabíamos de su Hijo ni de su salvación? Tristemente no todos obedecen este evangelio, como está escrito: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?

Hasta ti ha llegado la palabra de Dios en tu lengua: el español. Dios te ha dado su palabra del perdón de pecados para toda criatura por medio del sacrificio de su Hijo, un mensaje urgente a todos y cada uno de nosotros mientras vivimos en el mundo.

Hace dos mil años la respuesta que le dimos a Dios fue matar a su Hijo y sacarlo de la escena de este mundo. ¿Qué harás tú con Cristo?

“El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero”. La tumba está vacía y aquel Hombre está en el cielo. ¿Te arrepentirás a le aceptarás? “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.

Citas de la Biblia que figuran en este texto:
Salmo 19.1 al 4 , Romanos 1.20 , Salmo 14.2,3 , Mateo 20.28 , 1 Timoteo 2.5,6 , Job 33,23 al 28 , Romanos 10.18 , Hechos 5.30 , Juan 3.36